palmera con arboles vista al mar destinos

NATURALEZA SOMOS, DEJEMOS DE EXIGIRNOS Y ELIJAMOS SER UNO.

La Naturaleza que somos, nos representa con el espejo del Mar, un infinito movimiento lleno de armonía.

Un día, cuando vas caminando, de repente encuentras que la persona que siempre te ha acompañado, ahora ya no está contigo, te compruebas como parte de un todo sin nada que te pertenece, ni siquiera la persona que creías que eras, durante toda tu existencia humana (al menos hasta hoy en día a la edad que tengas) y, esa persona que eras ya no te acompaña, porque resulta, que hay momentos en la vida en que te reconoces desde otra perspectiva, ya no desde lo que hacías para poder ser partícipe de una sociedad.

Te vuelves Naturaleza.

Porque reconoces que solo repetiste instrucciones de las estructuras familiares, institucionales, religiosas, códigos de conducta civiles y mismas palabras, expresiones que se copian, maneras de ser hipócritas para caer bien o no, y una gran cantidad de modelos sociales que se han inventado, para que todos hagan lo que se necesita y así la máquina de la funcionalidad económica predispuesta desde milenios atrás, siga su rumbo y, nadie se salga de la línea de producción social establecida por personas que ya ni vivas están.

¿Qué pasa si te sales de la línea? Pues no pasa nada, pasa que solo comienzas a ver las situaciones de tu día a día de una forma diferente, conoces maneras auténticas de expresarte, de caminar, de vestirte, de alimentarte, de disfrutar lo que te gusta hacer, aunque aún no sepas que hacer, el sólo paso de ir abriendo tu corazón a que algo de todas tus elecciones realmente te va a gustar y, será una de varias pasiones que te guién en el camino, bueno, pues ahí estás ya fuera de la línea, porque no necesitas (cuando ya eres mayor de 20 años dígamos) ya no necesitas que nadie te imponga cómo tener que hacer tu día a día, y en la sociedad actual, ya eres más respetado y tomado en cuenta, siendo honestos a esa edad, pero también está en uno hacerse respetar de ser posible desde que tienes 12 años porque ahí ya eres un adulto menor en potencia.

DEJEMOS DE EXIGIRNOS, PORQUE LA NATURALEZA NO EXIJE SOLO ES.

Y, a todo lo anterior, atrapados en un mundo social, nos desconectan de nuestra naturaleza innata, algo que somos y vive dentro, y esa es la guía más auténtica que tenemos, es la guía interior, es lo que te dice la intuición, el corazón o la voz interior y nunca va a ser algo que te haga sentir penurias o pesadez en el cuerpo, y es que el Cuerpo es tu, digamos, mejor amigo, es aquel que te avisa si tus decisiones se sienten aptas para continuar o si tú sola (o) te estás bloqueando y entonces, el cuerpo se expresa en nervios, ansiedad étc étc.. Lo mismo que le pasa a una planta, cuando el hábitat a su alrededor no es el adecuado, entonces se seca, se le caen las hojas o se llena de plaga.

Por ello, entender que la naturaleza que somos, viene de una raíz profunda, es sustancial, para conectar con la esencia natural con la que nacemos. Cuando te dices lo que quieres, la respuesta inmediata te la da el cuerpo y ahí con autoobservación te darás cuenta si tus elecciones son las correctas o te estás solo exigiendo y dejando llevar por las repeticiones que el modelo social global ha impuesto.

Lo que quieres a veces crees no saberlo, y eso es solo una trampa para no escuchar tu interior; en silencio, con calma y sin presiones mentales, vas a poder ir sabiendo lo que quieres, lo importante es que lo hagas solo para ti y no para nadie más, si lo que quieres es de corazón, seguro va a implicar un bien común y vas expandir tu sentir en acciones chidas para alguna Comunidad.

Recordemos que los pensamientos le dan forma y emoción a tu situación actual; el presente es un momento que puede expandirse o contraerse según la energía y poder que le dotes al pensamiento, la decisión es tuya. No olvides y reconoce que eres naturaleza y como tal, somos solo armonía y no hay exigencia para hacer, es solo ser y ya. No sientas presión porque una flor con calma florece, lo mismo que un fruto crece o como el agua que baja desde la montaña, se va moviendo según el caudal, sin prisa, fluye hasta llegar al Mar para hacerse uno en el infinito movimiento de la armonía. Nosotros, los seres humanos, somos también ese Mar, esa flor, ese fruto… Naturaleza somos, dejemos de exigirnos y elijamos ser uno.